jueves, 22 de enero de 2009

“Te quiero” (para mi)… el amor en minúsculas (1)


De unos años a esta parte mi trabajo personal se basa en las nuevas nociones y valores que el budismo me ha revelado con respecto a la realidad y nuestra percepción de la misma. El enfoque hacia la resolución de conflictos es diferente y exclusiva (no por mejor, mas por peculiar), siendo más complicado relacionarse con alguien a través de esta perspectiva, por ende si la persona amada no entiende y/o no comparte estos conceptos.
Además de carecer por mi parte (evidentemente!) del grado iluminatorio necesario para moverme dentro de los parámetros establecidos por su polisémico y mayúsculo hermano, esta razón me obliga a toparme forzosamente una y otra vez, con el amor en minúsculas.
En mi proceso actual estos encuentro me producen gran desasosiego, en cuanto que cada vez me sitúo más alejada de los márgenes dentro de los que otras personas transitan el terreno amatorio y notoriamente en lo que a tomar compañero/a se refiere.

En esta realidad dual amamos, sin lugar a dudas, desde nuestro ego filtrando el amor romántico por todos nuestros traumas, neurosis y valores impuestos por cánones sociales/culturales/morales/religiosos. Con ello, conseguimos etiquetar al amor como la fuente de nuestras mayores desdichas. La perversa emoción que tarde o temprano pasará factura por aquello con lo que en los momentos sublimes nos obsequió.
Y, para evitar “La Dolorosa” intentamos controlar la situación, o más bién, al objeto de nuestra proyección emocional.
Para ello, demandamos del otro que deje de ser él mismo, porque necesitamos una persona predecible, por excelencia controlable. Pedimos que deje de fluir y que focalice su atención exclusivamente en nosotros, para evitar cualquier tentación que le evidencie que las posibilidades son infinitas y que la realidad es voluble e impermanente. Es decir, le sacamos de su centro para convertirnos en el núcleo de su vida. A cambio, porque en este amorcillo siempre hay trapicheo, nuestra propia mutilación plus promesa de amor eterno (fiel por cierto), tan falsa como la vida que vivimos (aunque esto último lo obviemos con tal de no tener que enfrentarnos a nuestros mas oscuros demonios).
Amamos suicidando nuestro Ser en beneficio de nuestro ego, en vez de trascender el ego en favor de nuestro Ser para poder ejercer el AMOR.


Lo peor… nos engañamos, haciendo como si con toda esta parafernalia hubiésemos sido capaces realmente de ahuyentar a esos torturadores (como si por no hablar de la muerte no nos fuéramos a morir!!!).


Lo retorcido… en el fondo sabemos que alguno de esos malévolos personajes tiene la nota de la cuenta pendiente y que nos sorprenderá, de cierto, antes de abandonar esta vida.

Lo mas ingenuo… ¿de que me esta usted hablando?


Personalmente pienso que el AMOR está reservado para seres con un alto nivel de realización que dista del de la mayoría de los mortales. Pero también creo, que desde nuestro modesto nivel de conciencia podríamos alcanzar un grado de Amor que al menos tenga una capitular.
Ni siquiera necesitaríamos ser budistas, bastaría con ser sinceros con nosotros mismos e intentar mejorar nuestras concepciones sobre el tema desde una óptica mínimamente racional.
En base a adquirir una capacidad madura de sentir el Amor y para poder explicar lo que ansío alcanzar, desde un punto ajeno al budismo (que no contrario ni dispar), me he puesto a darle vueltas a todos esos conceptos que me rechinan cada vez que los oigo y que forman parte de las relaciones interpersonales entre amantes.
Pareja, Relación intima, Fidelidad, Sacrificio/Acuerdo, Proyecto a futuro, compromiso…

Y parto indefectiblemente de la premisa compartida con J. Bucay de que:

El verdadero amor no es otra cosa que el deseo inevitable
de ayudar a otro para que sea quien es.
(L.F.)
….........................

viernes, 29 de agosto de 2008

Eros y Tánatos, la muerte del ego y la serpiente que te susurra al oido.

...En el Tantra sexual se trabaja con la entrega en el acto más mundano, que es hacer el amor físico con otro ser humano. Exige no sólo la entrega con el cuerpo (el feudo del ego), también es necesario abrir el corazón y arriesgarse al sentimiento. Ahí comienzan a salir los demonios, tanto en el hombre como en la mujer. Los miedos, el abandono, la lucha, el control, la agresividad. Hay que entregarse, no vale solo con nuestros deseos e impulsos más o menos instintivos, automáticos, con nuestras proyecciones mentales. Hay que ir al corazón. De eso se trata. Por eso el Tantra es un trabajo completo. Trabajamos las energías, la mente, las emociones, el ego, y añadimos además la sexualidad del cuerpo: una dulce bomba.
Pero no hay que tener miedo de los demonios. No hay que huir. Benditos demonios. Son nuestras mentiras, nuestros infiernos creados, que dejamos salir y lo más suavemente posible, despedimos, para no verlos más. El premio: la verdad. La verdad del Espíritu que somos…

…Con las condiciones adecuadas es posible convocar la fusión de las almas y los cuerpos mediante el acto amoroso, sintiendo no sólo las sensaciones físicas y psíquicas propias sino también las desplegadas por la pareja en un intercambio recíproco de goce y energía.
Todo no manifestado, se manifiesta a sí mismo creando el universo a través de la danza de lo masculino y lo femenino, Shiva y Shakti.
La demarcación habitual entre tu y yo parece desvanecerse. Entonces comprendemos súbitamente que nuestra conciencia es completamente independiente de nuestro cuerpo. Las dos conciencias se entremezclan y terminan fundiéndose desafiando las fronteras físicas que normalmente consideramos inamovibles.
La fusión con el otro es uno de los vehículos más “fáciles” para trascender nuestra conciencia y sobrepasar las lindes de nuestro cuerpo, haciendo desaparecer las fronteras individuales…

…Bataille menciona que, en las religiones de sacrificio, los participantes se confundían uno con el otro en el curso de la consumación, y ambos se perdían en la continuidad establecida por ese acto de destrucción.

Jaime Sabines dice: “[...] Alguien me habló al oído despacio lentamente, me dijo: vive, vive, vive, era la muerte”.

Heidegger: a) ser un muerto viviente ó b) vivir la muerte para caer en la cuenta de que somos únicamente en las cosas que revelan nuestra existencia, son esos encuentros con nuestro deseo, lo que nos hacen sentir que estamos vivos…

…Para matar al ego hay que suicidarse, tirarse al vacío. Hay que confiar que, morirás para nacer de nuevo. Muerte y renacimiento. Destrucción y creación. Eros y Tánatos. Eros, una pulsión sexual tendente a la preservación de la vida, y Tánatos, la pulsión de muerte…

…De ahí, la fascinación y el miedo. La fascinación es el conocer la experiencia misteriosa a través de la que todo el mundo tiene que pasar, a través de la cual han pasado muchas veces, pero que se ha atravesado inconscientemente. Y el miedo es que quizás la muerte sea sólo el final y no haya otro comienzo…

…Te resistes, no quieres separarte; no estás dispuesto, no estás en un estado de «dejarte ir». En lugar de resistencia hay un tremendo querer, un deseo, una apasionada acogida. Lo quieres, lo deseas desde las profundidades más hondas de tu corazón…

…Sencillamente “desaparecer”. Ponerse en manos del Espíritu, dejar de interferir en el mundo y en las cosas con nuestros juicios, nuestras interpretaciones y nuestros planes y deseos, y sencillamente vivir esa frase de “Hágase tu Voluntad” (y no la mía). Es abrirse al corazón, que es unión, aceptación y dejar de oponer resistencia, dejar de buscar salvaciones alternativas…


Para la entrega a nivel físico se necesita un objeto a quien inmolarse y, ¿cual más adecuado que aquel que te completa en tu totalidad, aquel que representa toda tu sombra y que activa tus zonas más oscuras? Unidos te convertirá en puro “Ser”, sin límites.
Pero tal “partenaire” troca el suicidio en algo aún más complejo. ¿Cómo abandonarte en brazos de aquello que representa todo lo que no puedes aceptar? ¿Cómo acatar el “Hágase tu voluntad” frente a tal verdugo?
El miedo se hace dueño del sometimiento, de la ofrenda, de la consagración. La lucha usurpa el puesto a la abnegación, balanceando tu ser entre el deseo y el rechazo, el sentimiento y la razón, entre el ego y el espíritu. Permaneciendo en el anhelo intuido de acceder a la existencia suprema del desaparecer.
Aquella serpiente del Paraíso que susurraba al oido de Eva que mordiera el fruto prohibido (vive, vive), es la misma Kundalini que asciende durante tu agonía hacia el despertar hasta que finalmente, eres capaz de fenecer.


Uno de los símbolos más característicos de los Yidams tántricos es el cuchillo curvo con el que se degolla el ego y…
“Me soñé que era un cerdo totalmente entregado, rendido, esclavo de su inapelable muerte a voluntad de su tenebroso degollador”.


Mi Principe de las tinieblas, ¿ahora que he descubierto tu identidad vas a desvanecerte en mi realidad?
L.F.

miércoles, 13 de agosto de 2008


Estudiar la vía del Buda es estudiar el ego;
Estudiar el ego es trascenderlo.
Trascender el ego es verse iluminado por todas las cosas.
Ser iluminado por todas las cosas es eliminar las barreras entre el ego y los demás.

Si realmente deseas vivir has de estar dispuesto a morir. ¿Quién en ti teme a la muerte? ¿Teme la vida a la muerte? No es posible. ¿Cómo puede la vida sentirse asustada por su proceso integral? En ti hay algo más que está asustado. El ego es el que teme en ti. La vida y la muerte no son opuestos. El ego y la muerte sí son opuestos. La vida y la muerte no son opuestos. El ego y la vida sí son opuestos. El ego está en contra de los dos, de la vida y de la muerte. El ego teme el vivir y el ego teme el morir. Teme vivir porque a cada paso, al esforzarse en pos de la vida, hace que la muerte se acerque. Si vives, te estás acercando a la muerte. El ego teme morir, de ahí que también tema vivir. El ego simplemente mal vive. Hay mucha gente que ni está viva, ni está muerta. Esto es lo peor. Un hombre que está vivo plenamente también está lleno de muerte.
Osho


Cuando empiezas a percibir y a comprender que tu identidad sólo es pura fantasía de tu mente, es cuando inicia la verdadera anda-dura. ¿Como poder trascenderte a ti mismo? Me observo y me veo, o mas bien le veo. Contemplo a ese ilusorio personaje que juzga, valora y clasifica. Recaba información de la base de datos conformada minuciosamente durante esta vida (y quien sabe cuantas más) y responde, reaccionando según los parámetros aprendidos, como un robot.
Al menos he conseguido que poco me importen los porqués de sus actos, me conformo con acecharlo. Y cuanto más le vigilo, más veo sus/mis-erías aflorando cual Dama de noche en estío, sólo que estas flores le/me apestan (que arduo mirar todo aquello que intentas ocultarte/le).
Prácticamente había llegado a la conclusión de que trascender al individuo en cuestión era impracticable, cuando una idea ha comenzado a gestarse en algún lugar de mi. “Sólo hay que aceptar que tienes que MORIR... morir a esta realidad a la que tu mente tanto se aferra y abrazar el vacío”. La vacuidad no solo de los fenómenos, de la materia, del tiempo y del espacio, sobre todos y el más importante, el vacío de tu propia identidad.
La energía no muere se transforma pero… ¿Es posible que tu identidad si desaparezca? ¿Sería tan difícil de aceptar esto? Quiero tolerar que mi identidad se acaba con mi muerte física ya que es precisamente este cuerpo de carne y huesos quien me la impone. Una vez liberada de este filtro que limita mi realidad a la percepción de mis sentidos y destruida la prisión material ya no hay nada que impida el retorno a lo que realmente soy. Regreso a la totalidad. Se volatilizó, desapareció, se esfumó X… y todas sus posesiones, logros, vivencias-recuerdos y (ups, que horror) sus personas queridas.
Siempre estuve convencida que la iluminación era morir a cada instante. Desagraciadamente no es suficiente con la mera comprensión intelectual, siquiera con una intuición profunda, es imprescindible experimentarlo. Quizá algún día…
L.F.


lunes, 30 de junio de 2008

Camina tu camino, y practica tu canto


Un mago puede convertir el temor en alegría, la frustración en realización.
Un mago puede convertir lo temporal en eterno.
Un mago puede llevarnos más allá de nuestras limitaciones hacia lo ilimitado.
En todos nosotros existe un mago. Este mago lo ve y lo sabe todo.
El mago está más allá de los antónimos luz y oscuridad, bien y mal, placer y dolor.
Todo lo que el mago ve tiene sus raíces en el mundo invisible.
Como mago, no vives en el mundo, el mundo vive dentro de ti.

Todos nosotros deseamos crecer en amor y creatividad, explorar nuestra naturaleza espiritual, pero muchas veces erramos el objetivo. Nos encerramos en nuestra propia cárcel. Sin embargo, hay quienes han roto el encierro que comprime la vida. Rumi, el poeta persa, decía: “Somos espíritu incondicionado atrapado por las condiciones, como el Sol en un eclipse”.
Ésa es la voz de un mago que no creía que los seres humanos viviésemos limitados en el tiempo y el espacio. Sólo estamos eclipsados temporalmente.
El propósito
de aprender de un mago es encontrar al mago que llevamos dentro. Una vez hallado el guía interior, nos habremos encontrado a nosotros mismos. El yo es el Sol de resplandor permanente que, aunque eclipsado, cuando se despejan las sombras se muestra en toda su gloria.
Deepak Chopra


El camino es largo y con muchas bifurcaciones. En ocasiones nos alejamos dando un rodeo para, adquirir algún conocimiento que necesitamos, vivir una experiencia que nos ayudará a arrancar el siguiente velo o romper aquel bloqueo que no nos permite seguir avanzando. Una de mis principales preocupaciones es la de saber si me equivoco al decidir ante un cruce de caminos. ¿He de seguir fiel al principal? ¿Llegaré más rápido si me mantengo en él sin mirar hacia los posibles atajos? ¿Es una falta de compromiso ante las enseñanzas, los maestros, mi misma? Sentirme vacilando ante una encrucijada activa de nuevo todas mis alarmas, mi Ego toma el mando dando rienda suelta a su hatajo de bestias, el miedo, la culpa, la duda, la ansiedad, la decepción, la rabia…. Sólo unas palabras que uno de mis maestros (el primero y muy querido) me dijo precisamente ante una disyuntiva semejante, me liberan de la presión a la que el tirano me somete; “En el camino nada ni nadie es imprescindible. Sólo se necesita un corazón puro y caminar”
Pero lo que parece que no termino de integrar por más que reconozca intelectualmente es que “NO HAY QUE LLEGAR A NINGUN LADO”.
L.F.



martes, 10 de junio de 2008

Entro en el bosque y me asiento en el silencio.
En torno a mi las inquietudes se sosiegan
como las ondas sobre la superficie del lago,
y las preocupaciones se aquietan
como el ganado que pace tranquilo.

Entonces aparece aquéllo que me teme
y permanece un instante ante mis ojos
para desaparecer un momento después
llevándose consigo sus temores.
Canta y escucho su canción.

Luego surge aquéllo a lo que temo
y perdura un instante ante mis ojos
para deasaperecer un momento después
llevándose consigo mis temores.
Canta y escucho su canción.

Wendell Berry

No nos podemos librar de nuestra sombra... cuanto más brilla el sol más se define. Podemos ignorar que está ahí junto a nosotros, podemos hacer como si no la viéramos, como si fuera un compañero molesto que nos persigue vayamos donde vayamos, pero siempre estará ahí dispuesta a ser confrontada. Sólo necesitamos tener el deseo de reconocerla y mirarla de frente. Aceptar que es parte nuestra y que formará parte de nosotros hasta que abandonemos totalmente Samsara. Dado este paso, podremos explorarla, ver como se comporta y comprender cuales son sus mecanismos, hasta que dejemos de tenerle miedo "a nuestra propia sombra" y pasemos a amarla como parte intrínseca de nuestra condición humana.

Bienvenido de nuevo Príncipe, ¿que regalo me traes esta vez?
L.F.

lunes, 9 de junio de 2008

LOTO


La meditación nos permite ver através de la ilusión del pasado, el presente y el futuro, con lo que nuestra experiencia deviene la continuidad del ahora.
El pasado sólo es un recuerdo poco fiable sostenido en el presente.
El futuro sólo es la proyección de nuestras concepciones presentes.
El presente mismo se desvanece tan pronto como tratamos de asirlo.
Entonces, ¿por qué molestarnos en tratar de dar consistencia a la ilusión?


Intenta agarrar el tiempo. Situate y respira. Percibe que sólo está"esto", sólo el presente... el pasado ya se fue, el futuro aun no ha llegado... ¿lo sientes? Ahora intenta asir ese momento y te darás cuenta de que ya se ha ido. Despierta a que siquiera lo que llamamos presente "es". Entonces, ¿es todo una ilusión? ¿existe esta realidad?, por que si existe ¿dónde tiene lugar? Tan solida que parece... y todo es vacío.
L.F.

miércoles, 28 de mayo de 2008

LOTO


Las escrituras budistan hablan de cruzar a la otra orilla. Pero la otra orilla se alcanza solamente suando uno cobra conciencia del hecho de que no hay otra orilla. Dicho de otra manera, viajamos hacia la "tierra prometia", la otra orilla, y habremos llegado cuando comprendamos que estabamos en ella desde el comienzo. Es una gran paradoja.
Chögyam Trungpa


lunes, 26 de mayo de 2008

La principal forma de practicar es ver que vuestras emociones perturbadoras y nuestros conceptos existen sólo en la realidad relativa. No existen en la realidad auténtica y en última instancia se liberan por y en sí mismos. Ved que es lo mismo para todas las contradicciones y apariencias conflictivas: sólo existen en la realidad relativa; en última instancia, su naturaleza es igualdad que se libera por y en sí misma. Por tanto, mirad todo lo que se manifieste en vuestra vida directamente en la esencia de la mente y en ese mismo momento, y soltad y relajaos en su verdadera naturaleza, no nacida, que trasciende la fabricación conceptual e inefable.”

¿Por que hasta los que ya estamos en el camino seguimos solidificando nuestra realidad? Quiero pensar que es por incapacidad y no por voluntad. El Ego es un poderoso Señor, tan poderoso que nos engaña usando cada recoveco de nuestra sombra para esconderse.
Iluminar algunas esquinas resulta factible pero ante otras nos negamos rotundamente, como si perder esa oscuridad nos resultara perder parte de nosotros mismos en lugar de encontrar realmente quienes somos. Reconocer en nuestras reacciones al hacedor de nuestra personalidad mundana es matarlo en cada reconocimiento, es un suicidio interminable.
Tendríamos que tener en cuenta que uno no puede suicidar una parte de si mismo y conservar otra. El jugar al suicidio condicionado, nos lleva a una tierra de nadie donde no cesamos de dar vueltas mordiéndonos la cola.
Quizá sea una cuestión de compromiso con nosotros mismos. Una batalla en la que sólo prime la sinceridad, duela, aterrorice, nos quedemos sin suelo bajo los pies o lugar donde asirnos.
Es descorazonador ver como personas altamente comprometidas siguen sin iluminar esos puntos ciegos (me incluyo).
Todo esto me lleva a preguntarme si la iluminación es una meta alcanzable. ¿Hay realmente alguien tan valiente o esa valentía es una utopía? Triste pregunta, porque cuando has empezado a quitar velos no hay forma de taparte de nuevo…

L.F


Quiero repetir aqui parte de un post anterior. El Amor y el amor dos conceptos difíciles incluso para aquellos que tienen un alto nivel de trabajo personal, o como yo, que intentamos tenerlo.

http://lagunadelotos.blogspot.com/2008/02/el-amor.html


lunes, 19 de mayo de 2008

Envidia

Envidiar es comparar. Y hemos sido enseñados a comparar, hemos sido condicionados para comparar, siempre comparar. Alguien tiene una mejor casa, alguien tiene un mejor cuerpo, alguien tiene más dinero, alguien tiene una personalidad carismática. Comparar, sigue comparándote a ti mismo con todos los que pasan y la envidia aparecerá; es el acondicionamiento de la comparación por el producto. Por otra parte, si dejas de comparar, la envidia desaparece, entonces tu simplemente, sabes que tú eres tú y nadie más y no existe la necesidad.

La comparación es una actitud muy tonta, pues cada persona es única e incomparable. Una vez que comprendes eso, la envidia desaparece. Cada ser es único, incomparable. Tú eres sólo tú: nadie ha sido jamás como tú, y nadie jamás lo será. Y no necesitas ser como otro.

Pero ¿por qué la idea de los otros entra en tu cabeza, en primer lugar?
Nuevamente déjenme recordarles que es: porque no dejan que sus propios juicios fluyan; no dejan que su propia felicidad crezca, no han permitido a su propio proceder. Por eso se sienten vacíos y miran a todos y cada uno afuera, porque sólo pueden ver lo de afuera.

Tú conoces tu interior y sólo tú lo conoces, nadie más. Y conoces el exterior de todo el mundo y en el exterior la gente lo hace bonito. El exterior son sólo piezas de un espectáculo y es decepcionante.

Por los celos están en constante sufrimiento; se han vuelto malvados con los otros. Y por los celos tú comienzas a ser falso, porque comienzas a pretender, comienzas a simular cosas que no son, empiezas a pretender cosas que no puedes, que no son naturales para ti. Llegas a ser más y más artificial. Imitando a otros, compitiendo con otros ¿qué más puede hacerse? Si alguien tiene algo que tu no tienes y no tienes la posibilidad natural de tenerlo, la única forma es tener un sustituto barato.

Sólo mira dentro de tu valija y encontrarás muchas cosas artificiales y falsas ¿para qué? ¿por qué no puedes ser natural y espontáneo? Por los celos.

El celoso vive en un infierno. Elimina la comparación y los celos desaparecerán, la maldad desaparecerá, la falsedad desaparecerá. Pero sólo los puedes eliminar si empiezas a hacer crecer tus tesoros internos; no hay otra forma.

Madura, conviértete en un individuo más y más auténtico. Ámate y respétate de la forma que Dios te hizo e inmediatamente las puertas del cielo se abrirán para ti. Estuvieron siempre abiertas, simplemente no te habías fijado.
Osho


lunes, 12 de mayo de 2008

LOTO











La sabiduría auto-originada es la base.
Las cinco emociones negativas son energía manifestada.

Ver las emociones como equivocaciones es un error.
Dejarlas ser en su propia naturaleza es el método
para encontrar el estado no dual de la Liberación.
La superación de la esperanza y el miedo es el resultado.


lunes, 5 de mayo de 2008

El proceso alquímico

"Aurum nostrum non est aurum vulgi."

La primera fase del proceso alquímico es la etapa negra, nigredo, caracterizada por la confusión, la frustración, la depresión, "la noche oscura del alma", en la que, no obstante, están contenidas todas las semillas y potencialidades del desarrollo futuro. Entonces, al igual que el fuego de la retorta alquímica, el fuego psíquico purifica los elementos y se lleva a cabo la segunda fase blanca, albedo. Es la etapa de la clarificación e intensificación de la vida y la conciencia. La fase final es la etapa roja, cuando el drama alcanza su conclusión: el proceso químico de coniunctio, la aparición de la piedra filosofal y al mismo tiempo la consumación de la síntesis psíquica: la emergencia del Sí mismo.

martes, 29 de abril de 2008

LOTO

"He descubierto algo profundo y luminoso más allá de los conceptos. He intentado comunicarlo con palabras, pero nadie lo entiende.
Por lo tanto, ahora voy a meditar en el bosque, en soledad"

El Buda

jueves, 24 de abril de 2008


El Amor es insensato, no razona.
La Razón busca un beneficio.
El Amor se te declara,
consumiéndose, inmutado.

Sin embargo, en medio del sufrimiento,
el Amor avanza como una rueda de molino,
sencilla y de dura superficie.

Habiendo muerto de interés personal,
lo arriesga todo y pide nada.
El Amor pierde apostando cada regalo
otorgado por Dios.

Sin causa, Dios nos dio el Ser;
sin causa, devuélvelo otra vez.
(Gracias M.)

miércoles, 16 de abril de 2008



En 1994 Emoto tomó unas muestras de agua de una fuente de agua pura en Japón, congeló unas pocas gotas y las examinó bajo un microscopio electrónico y las fotografió. Las fotografías mostraron hermosos hexágonos cristalinos parecidos a copos de nieve. Emoto tomaría entonces agua de un río contaminado, la congeló, fotografió unas gotas y comprobó que la imagen que aparecía en ellas no era un hermoso hexágono sino una forma desestructurada. Es como si el agua fuera sensible al entorno donde se halla.

Emoto nos quiere hacer ver a través de sus investigaciones que el agua no sólo recoge información sino que también es sensible a los sentimientos y a la consciencia. Esa información se hace maravillosamente visible al cristalizarse el agua. Si los cristales de agua se deforman ante cualquier mensaje, voz, sentimiento, música que se transmita en su entorno modificando su misma estructura molecular realmente nos encontramos ante un descubrimiento espectacular porque, entre otras, nuestro cuerpo tiene más de un 60% de agua en su estructura.

El trabajo de Masaru Emoto ha sido publicados en el libro Los Mensajes del Agua.

Video extraido de la película "¿Y tú qué sabes?" (What the bleep do we know?)


viernes, 11 de abril de 2008


Es ya mi aldea
un sueño en un viaje.
Ave de paso.

Lirios, pensad
que se halla de viaje
el que os mira.

No tiene nada
mi choza en primavera.
Lo tiene todo.

Los días lentos se apilan, evocando
un viejo ayer.

Canto lejano de ruiseñor.
El día de hoy también
llega a su ocaso.

Al oscurecerse el monte,
arrebata el granate
a las hojas del arce.



El pasado quedó atrás, el futuro aún no ha llegado, el presente se nos escapa; las cosas cambian continuamente, sin ningún fundamento firme; tantos nombres y palabras confusamente creados por sí mismos, ¿cuál es la utilidad de la vida, que transcurre inútilmente día a día? No retengas tus viejas ideas; no persigas tus nuevas fantasías; sincera e incondicionalmente, indaga y reflexiona en tu interior; indagar y reflexionar, reflexionar e indagar, hasta que llega el momento en ya no son posibles más indagaciones; ése es el momento en que podrás comprender que durante todo tu pasado has estado en el error.